Estaba sentada, no sabia si tenia los ojos abiertos o no y
una luz iluminaba sus hermosas mejillas que
se coloreaban a menudo y con facilidad.
El calor del agua la ayudaba a sumirse en su imaginación.
Cuanto miedo tenía... pero no estaba dispuesta a renunciar,
habia encontrado algo en aquellos ojos que revolvian en ella ,
eran el mundo que había creido perder, hacía tanto tiempo que no se veía a si misma...
la euforia y la libertad, el misterio, la valentía ... hervían otra vez.
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